
La cabeza está como vacía. Sólo "como", porque en realidad dentro bullen ideas y retazos. Pero hay monotema. Otras vísceras están llenas. Lo están las que albergan, aunque sea de pasada, los sentimientos. Y ahí entran desde el corazón hasta el estómago, el cerebro, las terminaciones nerviosas, las neuronas... y tantas otras más que desconocen mi vocabulario y mi entendimiento. Por este "no pensar" en alternativas es por lo que quiero, ya, volver a trabajar y recuperar mi vida social. Te espero lunes. Esta vez con deseo.