
Papa Noel nació en un lugar muy frío de
Un viaje a Rovaniemi en verano o en otoño no permite la magia de ver la aurora boreal, pero a cambio ofrece la gran variedad cromática de la naturaleza expuesta a la luz del sol.
La ciudad tiene apenas 40.000 habitantes y se construyó con forma de cuernos de reno. Es un núcleo bastante moderno porque es una ciudad nueva construida sobre los rescoldos de la antigua ciudad incendiada. Y no podía tener otro recuerdo que el de los renos, porque son los animales con los que convive. Apenas unos pasos fuera de las calles asfaltadas es posible verlos comer tranquilamente en los bosques. Unos bosques que están llenos de verdor, de naturaleza abundante que sorprende a los habitantes del sur de Europa. Y una naturaleza tan abundante no puede ser más que generosa, por eso los frutos del bosque se pueden coger y comer hasta que el estómago ya no tenga ni un hueco más.
Los finlandeses de Rovaniemi también quieren ir de vacaciones y ya algunos están empezando a elegir España para tostarse al sol. Por eso no es extraño que alguna palabra se pueda intercambiar con ellos en castellano, aunque el idioma por excelencia para las relaciones turísticas sea el inglés.
Los lagos que vieron nacer a Papa Noel, bien merecen unos baños.




