Si será mala, malísima esta vida que empiezo a relatar, que comienza hoy en el espacio coincidiendo con una visita al dentista. ¡Odio! Esa es la primera sensación al pensar que tengo que sentarme, desprotegida y con la boca abierta frente a un hombre al que no me quiero comer. Pondrá su cara sobre la mía, mirará lo que nadie pide ver. Introducirá dentro de mi aparatos con los que nunca he soñado... que, es más, ¡provocan en mi auténticas pesadillas!. Encima, él sonreirá y el colmo es que cuando por fin todo termine ¡TENDRE QUE PAGARLE!
Para más colmos, esta mañana antes de empezar a trabajar ofrecían café con unos bollitos estupendos y tuve que hacer como que no me apetecían. Ay... la vida!
Sufridores y sufridoras del mundo: esto empieza YAAAAA