
Poner en el mercado coches más limpios, con menos carga contaminante, supondría un incremento en el coste de entre 300 y 500 euros por unidad. En algunos casos incluso menos si se varía el proceso de producción. Es una cantidad ridícula que asumirían, incluso, directamente los compradores sabiendo que ese dinero reduciría las emisiones de CO2 a la atmósfera. Pero quienes no están dispuestos a hacerlo son los propios empresarios del sector de la automoción, que están presionando en la Unión Europea para que salga una nueva normativa lo más suave posible.
En 1998 la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) acordó, de forma voluntaria, con la Comisión Europea, reducir las emisiones de CO2 de sus coches de turiso en la UE a un máximo de 140 g/km para el año próximo, para 2008. Como no es difícil de imaginar, se acerca ese momento y de lo que dije voluntariamente, nada de nada. Andan por los 160. Ahora, cuando la Comisión propone una nueva estrategia para la reducción de emisiones, pero ya no de forma voluntaria sino obligatoria, la industria está trabajando con lobbies para frenar la inicaitiva. La Comisión Europea pretende establecer los 120 g/km para 2012 ¿Alguien confía en que ese plazo se cumplirá? ¿Quién ganará esta nueva batalla? ¿Hay alguna duda?
Hoy el Real Automóvil Club (RACC), ha presentado su estudio EcoTest que evalúa el nivel de emisiones contaminantes de los principales vehículos que se ponen en el mercado en España. Y la conclusión da escalofríos: Sólo 1 de cada 4 vehículos matriculados en este país alcanzan los máximos niveles de protección del medio ambiente. El 70% se queda en una clasificación media de la tabla de los coches limpios. En www.racc.es se puede consultar la tabla del informe completo y, lo más importante, viene una clasificación coche por coche en la que se indica su limpieza medioambiental. Han analizado 93 modelos. Es una buenísima información para quien vaya a comprar. Los consumidores aún no hemos demostrado hasta donde llega nuestra fuerza, pero podemos llegar a hacer que la industria cambie.