Los hombres se preocupan por el sexo y por su sexo. Nosotras les hemos entendido, comprendido y soportado, hasta que hemos decidido que nosotras también tenemos que estudiarnos y darnos alegrías. Ahora, dicen las sexólogas, las mujeres van a las consultas de ginecología y preguntan: " ¿Doctor, por qué no tengo ganas de nada?". Ese nada no es no tener ganas de comer o de bailar... es no tener gana de sexo. Y desde la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia acaban de publicar un estupendo estudio que se presenta a todas las mujeres y que habla sobre nosotras y el deseo sexual... sobre la disfunción sexual, pero en este caso femenina. Y una de las conclusiones es que el deseo sexual en las mujeres tiene altibajos por nuestro constante afán perfeccionista. Ay que ver! que queremos ser todas demasiado idílicas! Niñas y grandes, venga, que no necesitamos ser "lo más" para encantar a muchos, que les gustamos así, tal cual.
Lo sé, lo sé, lo sé. Hay miles de cosas que nos distraen en el deseo. No hace falta que nadie me lo recuerde, que acabo de pasar hora y media con nuestro ministro Pedro Solbes y al terminar... pues eso... que no tengo ganas de ná de ná.
El informe sobre la disfunción sexual está aquí: www.aeem.es