Mostrando entradas con la etiqueta cuento nubio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuento nubio. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de octubre de 2007

Un cuento nubio



Tengo pendiente contar un cuento del sol y la luna... pero hoy me he vuelto a acordar de los que quieren llegar a nuestras costas y mueren en el intento. Me he vuelto a acordar de esos enormes cuerpos negros llenos de esperanza a los que tantas veces se rechaza por su color, y eso ha llevado al recuerdo del un cuento nubio que os voy a contar: Dios decidió crear un hombre y lo hizo modelando arcilla. Cuando consiguió la forma que le pareció ideal decidió meterlo en su horno de pan. Quiso que quedara bien cocido, para que las grietas no lo rompieran al menor golpe, y lo que sucedió es que lo dejó demasiado tiempo metido en el horno a altas temperaturas. Cuando sacó su querido molde vió que estaba quemado, salió negro. Y se le ocurrió enviarlo Nilo arriba. Decidió que tenía que hacer otro hombre de arcilla, y que esta vez quedase bien. Volvió a hacerlo con manos delicadas y lo introdujo en el horno. Para que no se quemase nuevamente lo tuvo muy poco tiempo en el horno de hacer pan. Al abrir la puerta volvió a decepcionarse: lo había sacado antes de tiempo y era un hombre blanco. Entonces lo mandó a los países del norte. No se dió por vencido, y fue a por su tercer intento. Modeló nuevamente, le prestó atención a los rasgos, que hizo tan delicados como los del hombre blanco, y volvió a meter la arcilla en el horno. Y esta vez sí, sacó del horno a un hombre con un delicado color cobrizo. A él le dejó quedarse en las mejores tierras del Nilo.