
Y me cuesta rellenar, quiero creer, porque estoy demasiado centrada en mis soles cotidianos. Me abarcan, me superan, me rellenan, me llenan...
Para ganarle la batalla al papel he escrito esto hoy en el metro cuando volvía de cubrir (qué bonita palabra) una noticia más vacía aún que mi cerebro. Un cerebro lleno de lucecitas de colores...