lunes, 23 de abril de 2007

¿El placer del chocolate supera al del beso?



Los laboratorios Mind Lab me han descolocado. Han hecho un estudio que asegura que comer chocolate proporciona más placer que dar un beso en los labios. Voluntarios con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años subieron más el ritmo de sus palpitaciones cuando comieron una tableta de chocolate negro y lo dejaron fundirse dentro de la boca, que cuando besaron a otra persona. La noticia aparece hoy en El País y me ha amargado la mañana. Nunca pensé que el chocolate pudiera ser competidor de mis labios. Vamos, más que competidor, es directamente la apuesta ganadora según estos datos, que esta vez sí que me hacen dudar porque los ha encargado un laboratorio que han fundado industrias del sector de la alimentación.

Como yo pienso que un beso detenido, lento, de labios suaves y lenguas traviesas no tiene comparación con nada... esta vez no voy a creerme nada de nada (el resultado de la encuesta habla de estímulos más largos en intensos en todas las regiones del cerebro al notar derretirse el chocolate que cuando se acercaban los labios).

Los estímulos que genera el contacto de unos labios se reparten por cada una de las terminaciones nerviosas del cuerpo. Y si el beso es un derroche para los sentidos, únicamente la posibilidad de pensar en recibirlo hace que tiemblen los músculos más pequeños que están escondidos por los rincones de la anatomía. Recuerdo los juegos en los que los labios se podían acercar hasta apenas unos milímetros de distancia, pero en los que estaba prohibido el contacto. Cuando un ligero roce se producía, cuando la separación era tan mínima que parecía desaparecer... la descarga interior de deseo lo inundaba todo.


¿Chocolate? ¿besos? y ¿besos con chocolate?

Foto: Cuadro de Gustav Klimt

viernes, 20 de abril de 2007

El rincón del viaje: Zagora


Zagora hace de puerta del desierto en Marruecos. Esta ciudad de bello nombre es un punto estupendo para plantearse cómo entrar a las arenas del desierto, para pensar qué medio de transporte se puede utilizar. En Zagora, los que se acercan a los turistas son tranquilos marroquíes que invitan a un té o a una comida recién hecha en el interior de una tienda antes de ofrecer un viaje en camello que, seguro, será inolvidable.

A una veintena de kilómetros de Zagora el suelo ya se hace arena. De la más fina y dorada que se pueda imaginar. A 20 kilómetros de Zagora el sol se vuelve rojo, el aire se hace más denso, y los rayos de sol empiezan a castigar con severidad. A 20 kilómetros de Zagora se abre todo el misterio del desierto, su luz, su calor, su inmensidad absorventemente bella. A 20 kilómetros de Zagora los dátiles saben más dulces, el agua se saborea con más placer y la noche es más limpia y despejada que nunca.

Zagora es una ciudad administrativa, colonial francesa, llena de hoteles para los que empiezan o vuelven del desierto. En Zagora se contratan las excursiones en camello con bereberes, o con hombres azules que han huido de la dureza del desierto y que han encontrado en los viajeros una fuente de ingresos. Los guías de Zagora saben bien qué es vivir en el desierto, por eso sonríen cuando alguien se quiere internar en su infierno aunque sea por unos pocos días… o por unas simples horas.

Pero muestran orgullosos las dunas, y con un andar cansino inician las rutas que se hacen en camello… las más curiosas de todas. Una excursión desde Zagora hasta las dunas debe durar como mínimo dos días. Porque así se pasará, al menos, una noche durmiendo al raso. Las noches en el desierto, al aire libre, sin tiendas de campaña, sin ladrillos que impidan ver el cielo, tienen un tiempo diferente al resto. El calor del sol, cuando anochece, se convierte rápidamente en un torrente de aire fresco. Las estrellas aparecen más vivas, más claras y más infinitas en el cielo que se ve tumbado desde el suelo. La luna se hace cómplice de las noches del desierto. Su luz es más plateada.

No hay nada que deje de sorprender en el desierto. Tampoco el amanecer. La luz inunda las diminutas pizcas de arena llenándolas de reminiscencias malva. El frío vuelve a dejar su sitio a los cálidos rayos de sol, que saben que el día es suyo y rápidamente empiezan a reclamar el protagonismo hasta hacerse los dueños indiscutibles. Con el sol llega también el aire… que se mete en los pulmones ya caliente.

El desierto es implacable… y es inolvidable.
Foto: danheller.com

jueves, 19 de abril de 2007

¿Por qué la vida de la familia real tiene que interferir en la nuestra?

Esta mañana (en estos momentos, incluso, cuando estoy escribiendo) varias manzanas a la redonda del Teatro de la Zarzuela están cortadas por la Policía Nacional porque el rey está visitándolo. Está absolutamente prohibido que cualquier persona se acerque a pie y, por supuesto, en coche, al lugar en el que están estas "altas autoridades" del Estado. Y me sigue sorprendiendo que a estas alturas de siglo sigamos estando supeditados a unas normas de seguridad que nos sitúan tan bajos en la escala de derechos.

Me indigna que para que unas poquísimas personas puedan hacer lo que forma parte de su agenda, los demás tengamos que modificar la nuestra. Es anacrónico que ellos, la familia real, no soporte un atasco como el resto de las personas que nos desplazamos por Madrid. Es una barbaridad que se mantengan privilegios que carecen de sentido.

Me dispara los nervios que más de cien metros a la redonda tengan que quedar desiertos por una supuesta seguridad de miembros de la familia real. Si ya es demencial que paguemos por mantenerles, por hacer que vivan tan alejados de la realidad económica que tenemos los ciudanos, es brutal que les aguantemos en todas las facetas de la vida. Si no pueden salir, que se queden encerrados... pero que no entorpezcan más nuestras vidas.

miércoles, 18 de abril de 2007

Denuncian 2.000 portales al mes por atentar contra los menores

La ONG Protégeles, que se dedica a la atención de la infancia en internet, recibe una media de 2.000 denuncias mensuales hacia páginas que atentan contra los menores. La mayoría son portales que se dedican a la pornografía infantil, un delito que lejos de ir mejorando va aumentando paulatinamente. El responsable de Protégeles, Guillermo Cánovas, ha asegurado hoy que la pornografía en la red está creciendo un 10%. Se denuncian también sitios que defienden la anorexia y la bulimia, la violencia contra el propio cuerpo y el terrorismo.
El dato me ha dejado preocupada, además de sorprendida. Es inimaginable que la pornografía infantil no pare de crecer y que utilice internet para desarrollarse como nunca antes se podía haber imaginado. Un avance tan evidente y claro como éste de la red no podía dejar de tener una cara oscura, y su rostro más siniestro está resultando cada vez más evidente.
En todo el mundo las denuncias por este tipo de páginas suman ya 800.0000 al año. En Protégeles.com se pueden denunciar los portales que visitemos y que perjudiquen a los menores. ¿Os habeis encontrado casos así? Yo, hasta ahora, no.

martes, 17 de abril de 2007

118 polvos al año

Esa es la media de los españoles. 118 polvos al año. Y sigo con esto de las encuestas, que confieso que me gusta. Es el dato que sale de una encuesta que ha hecho Durex en varios países europeos... y no estamos mal de media (la global es de 103 anuales), pero nos ganan los griegos (164) y por detrás tenemos a alemanes (117) o británicos (92... qué pena, tan tristes).
Yo reconozco que a veces me ha tentado la idea de sumar los polvos anuales mios, pero he decidido dejar de lado la calculadora porque me deprime ¡siempre son menos de los que quisiera!
Pero vamos a seguir con la encuesta, que es interesante y jugosa. Dice así el resumen: "Puede que los españoles tengamos más orgasmos que la mayoría de muestros homólogos globales, pero el frenético ritmo de nuestra vida también se refleja en el dormitorio. La vida moderna pasa factura en la cama". Y claro, se refleja para mal, que es lo que yo me temía.
Y vamos allá con el grado de satisfacción. El 67% de los españoles admite que el sexo es importante, pero sólo el 49% afirma estar plenamente satisfecho con su vida sexual. Los japoneses son los menos satisfechos (15%) y sólo uno de cada cuatro franceses (que se suelen idealizar) se muestra complacido.
¿Y de tiempo como andamos? Pues escasísimos. Mirad: la media que dedicamos a cada encuentro sexual es de 16 minutos qué rapidillos ¿verdad? La media está en 18 minutos. Los nigerianos ahí se lo montan mejor, le dedican 24 minutos a cada sesión y los supervelocípedos son los indios, únicamente 13 minutillos.
Todos son datos de la encuesta Durex hecha con datos de 26.000 personas que viven en 26 países. ¿Qué??? ¿Estamos de acuerdo?

lunes, 16 de abril de 2007

El 52% de los españoles dice que sabe usar el ordenador

El 52% de la población española dice que sabe manejar un ordenador.¡¡¡!!!. Asombro y sorpresa por el dato. Eso quiere decir que la mitad de la población mayor de 15 años no sabe utilizarlo y me temo que entre esos que dicen que saben usarlo lo que en realidad pueden hacer es encender, apagar, abrir un par de programas y... ¡fin! Tengo compañeros de trabajo que no saben adjuntar un archivo si mandan un correo electrónico y otros que confunden un buscador con un navegador. Bueeeno, eso por no hablar de mi que me manejo más bien justilla, aunque algo hago. Con datos así las administraciones tendrían que correr para ponerse a trabajar, que no nos queda tiempo.
El dato es de la XIII oleada del Observatorio de las Telecomunicaciones que depende de Red.es. Y sigue: el 45% de la población posee algún conocimiento sobre internet y el 21% se define como usuario avanzado.
Por dar algún dato desalentador más: los móviles sí que tienen ganada la batalla. Bueno, las empresas nos la tienen ganada. El precio medio que pagamos en la factura de móvil es de 40 euros por hogar y mes. Eso supone un gasto total de 1.340 millones de euros, 337 millones más que el gasto de las casas en telefonía fija.
¿Saldremos alguna vez de los últimos puestos de analfabetismo tecnológico?

domingo, 15 de abril de 2007

Rincón del viaje: Castillos templarios franceses


La meseta francesa del Larzac fue tomada en el siglo XII por los templarios, miembros de la Orden del Temple que fueron mezcla de monjes y guerreros nacidos para proteger a los peregrinos en Tierra Santa. Los poderosos miembros de esta orden hicieron pueblos y castillos que hoy todavía se conservan en estupendas condiciones al sur de Francia. Son pequeñas poblaciones que solo visitan ya turistas y estudiosos, rodeadas de verdes praderas en las que pasta tranquilamente el ganado ajeno a los siglos de historia humana que tienen ante sí.

En la comarca de Larzac hay cinco poblaciones que merecen, al menos, una jornada de viaje y se puede hacer en coche para abreviar o en bicicleta, para ir haciendo deporte al mismo tiempo.

El cuartel general lo instalaron los templarios en Saint Eulalie de Cernon. Desde allí controlaban la comarca y también la agricultura de la zona, de la que obtenían ingresos para la orden. Los Templarios alababan la sencillez y eso se nota en las construcciones que realizaron. Por eso la iglesia de esta localidad, con sus fuertes muros y sus bajos techos, permite hacerse una idea de su forma de vida. Los templarios dominaron en Francia y con sus fuertes ingresos se convirtieron en un auténtico sistema bancario, el más importante del mundo en la edad media.

El mejor ejemplo de pueblo de los cinco que llenan la zona de Larzac es La Couvertoirade. Es un recinto medieval que permite recorrer por las callejuelas un pueblo que se cuida y se ha restaurado como el original de la Edad Media. Hay, además, un castillo esperando como recompensa para los que pasen por allí.

Una de las mejores épocas del año para dirigirse hacia esta zona de Francia es el verano. En Larzac se organizan festivales de verano durante los meses de julio, agosto y septiembre. Entonces se recrea en estos cinco pueblos lo que era la vida en época de los templarios. Se montan unas tiendas medievales, se ponen estandartes en las fortificaciones y hay miembros de asociaciones que se visten para hacer y revivir los espectáculos.

Además, en verano, la temperatura del sur de Francia permite disfrutar de días sin agobio de calor y de noches frescas que invitan a seguir disfrutando de la calle. No faltan en estas fiestas los disparos de cañón con pólvora…. Y todo aderezado con la belleza verde del paisaje francés. Los templarios están realmente cerca..